273 AR - 50 años de orfebrería

Quienes somos

A.M.C. es una empresa familiar italiana de joyería con más de 50 años de experiencia en la producción de cadenas y joyas para niños, adolescentes y adultos.

Nacida de la pasión por el arte de la orfebrería, A.M.C. representa el equilibrio perfecto entre innovación y tradición con un fuerte y sólido compromiso con la calidad, la finura garantizada y la atención a las necesidades del cliente.

En un sector en constante evolución, A.M.C. invierte constantemente en investigación y en el uso de tecnologías modernas, respondiendo con prontitud a las necesidades del mercado actual y manteniendo altos estándares de calidad.

Los productos están fabricados exclusivamente en oro, sin el uso de materiales nocivos, con el fin de garantizar unas joyas seguras, aptas para todas las edades.

Todos los procesos se realizan internamente, desde la materia prima hasta el producto terminado, respetando el medio ambiente y la salud, con procesos cuidadosos y responsables.

Gracias a la experiencia adquirida a lo largo del tiempo, A.M.C. es hoy un punto de referencia de la orfebrería Made in Italy, tanto en Italia como en el extranjero.

Nuestra historia

La empresa A.M.C. se fundó en 1973 en Anghiari, provincia de Arezzo, con la marca 273 AR. Fue fundada por Anna Maria Canestrelli y Marino Livi, una pareja unida no solo por la vida, sino también por su profunda pasión por el arte de la orfebrería.

Aunque ya tenían experiencia en el sector, ésta representó su primera verdadera aventura empresarial, una elección valiente impulsada por el deseo de crear algo auténtico y duradero.

Todo comenzó con un pequeño taller de orfebrería artesanal que gradualmente se especializó en la producción de cadenas de oro. La empresa ha crecido y se ha reinventado con el tiempo, ampliando su producción para incluir joyas con amuleto de la suerte para niños y adultos, elaboradas con cuidado, delicadeza y estilo.

La evolución de la empresa se ha fortalecido con el tiempo gracias a la incorporación de Silvia y Luca, sus hijos. Compartiendo la misma pasión por el oficio, han contribuido a perpetuar la visión familiar con dedicación y energía renovada.

A lo largo de los años, A.M.C. ha consolidado su apuesta por un modelo de producción totalmente propio, garantizando la seguridad y la calidad del producto, cuidando cada etapa del proceso, desde la materia prima hasta el producto terminado.

Esta elección ha requerido un compromiso constante e inversiones específicas que en 2009 han llevado a A.M.C. a trasladarse a una nueva sede en el cercano municipio de Sansepolcro, una estructura más amplia y moderna donde ahora es capaz de soportar una producción cada vez más compleja y avanzada.

Hoy, con la tercera generación uniéndose a la empresa, A.M.C. mira al futuro con renovado entusiasmo, combinando tradición e innovación, llevando adelante la visión empresarial de los fundadores.